Ganar la batalla emocional en las ventas

Seamos realistas por un momento: todos estamos estresados. No hay ni una sola persona en el mundo en este momento que no esté estresada. Algunos nos enfrentamos a la crisis sanitaria con una preocupación legítima por nuestros amigos y familiares. Otros nos encontramos ante una situación laboral completamente nueva. Y es fácil dejarse llevar por el pánico que se extiende por todo el mundo en estos momentos.

Especialmente para los comerciales, las emociones están a flor de piel. Las cifras de ventas fluctúan. El futuro se presenta incierto. Todos estamos luchando contra nuestras emociones.

Si quieres tener alguna posibilidad de superar los tiempos difíciles que se avecinan, tendrás que saber gestionar mejor que nunca tus emociones y a ti mismo.

1. Afronta tu estado emocional

Hay demasiada gente que pasa demasiado tiempo en un estado mental que no es productivo. En Internet y en los medios de comunicación circulan montones de opiniones sobre la COVID-19, y sea cual sea el bando en el que te encuentres, mantener esa postura requiere mucha energía mental.

Además, es probable que tu vida cotidiana se haya visto alterada, que estés confinado en casa con tu familia y que las noticias negativas nos bombardeen constantemente a todos.

Es hora de despejar la mente y afrontar el estrés al que te enfrentas. Una de las mejores cosas que puedes hacer es hablar de tus sentimientos con un amigo de confianza o escribirlos en un cuaderno en blanco.

Empieza por anotar las respuestas a estas preguntas:

  • ¿Qué siento ante esta situación?
  • ¿De dónde saqué esa información?
  • ¿De quién de mi red de contactos puedo aprender y recibir consejos valiosos sobre cómo seguir adelante?
  • ¿Cuál es el mejor y el peor de los casos en esta situación?

Expresar tus emociones te ayudará al instante a calmar tu ansiedad, aunque solo sea para ti mismo. Así es como empiezas a comprender y analizar lo que sientes, y evitas distraerte preocupándote por tu negocio, tus clientes, tu equipo, etc.

Primero, céntrate en tu propia situación; después, ya podrás pensar en el mundo exterior.

2. Gestiona tu tiempo y tus hábitos

En tiempos de crisis, la forma en que empleas tu tiempo y tus buenos hábitos se esfuman al instante.

Sin embargo, hay ciertos aspectos de tu vida que debes gestionar para mantenerte sano y trabajar de forma productiva durante esta crisis:

Mantén unos hábitos saludables

Si sientes que has estado durmiendo mal, comiendo más comida basura y haciendo menos ejercicio, no eres el único.

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Por desgracia, todo esto te lleva a convertirte en la peor versión de ti mismo. Cuando comes mal, duermes mal y no haces ejercicio, te sientes mal contigo mismo y acabas tomando malas decisiones que podrían afectarte a largo plazo.

No dejes que esta crisis acabe con los buenos hábitos que tanto te ha costado crear. Haz clic para twittear →

Céntrate en estas tres cosas:

  • Duerme bien y duerme lo suficiente
  • Resiste la tentación de atiborrarte de comida basura
  • Haz ejercicio todos los días

Puede que no ganes todos los días, pero céntrate en lo que puedes controlar y haz todo lo posible por mantener buenos hábitos.

Combate la adicción a las redes sociales

¿Te has dado cuenta de que el tiempo que pasas delante de la pantalla ha aumentado desde que empezó la pandemia? A mí también. Por eso es importante fijarse el objetivo consciente de dejar de pasar tanto tiempo con el móvil, y sobre todo en las redes sociales.

Este consumo masivo de información no te está ayudando a tranquilizarte: de hecho, bien podría estar empeorando la situación, ya que alimenta tu adicción al móvil en lugar de tu tranquilidad.

Así que, en lugar de consultar las redes sociales cada cinco minutos, proponte consultarlas solo un par de veces al día.

Establece horarios para trabajar y horarios para relajarte

Dado que tanta gente se ha visto obligada de repente a trabajar desde casa, este es un aspecto especialmente importante. Asegúrate de que estas dos cosas no se solapen.

No te distraigas mientras trabajas. No trabajes cuando estés intentando relajarte. Separa el tiempo de trabajo del tiempo libre. Haz clic para twittear →

También es fundamental reservar un rato para relajarse a lo largo del día. Esto te ayudará a desconectar y a tranquilizarte, lo que te permitirá retomar el trabajo con energía renovada cuando llegue el momento.

3. Prepárate para posibles interrupciones

Si intentas alcanzar la perfección en medio de una crisis, acabarás ahogándote. Por desgracia, a partir de ahora tus días no van a ser perfectos: habrá contratiempos, noticias de última hora y cambios a los que tendrás que adaptarte sin previo aviso.

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Esto es especialmente cierto para los padres con niños en casa. Si tu familia se ve obligada a quedarse en casa, tendrás que lidiar con el malestar de los niños y, francamente, con el hecho de que sean niños. En esta situación, debes aceptarlo y adaptarte. Sé comprensivo, sé flexible.

No luches contra la realidad, porque vas a perder. En su lugar, prepárate para adaptarte a ella. Haz clic para twittear →

En estos momentos, nuestras vidas se han visto trastornadas y las cosas no siempre salen según lo previsto. No siempre comerás de forma saludable ni tendrás ganas de hacer ejercicio en casa. Puede que tus hijos interrumpan una reunión importante por Zoom. Puede que acabes cediendo y veas la tele un par de horas cuando se suponía que tenías que estar trabajando.

Nada de eso importa. No dejes que los pequeños contratiempos te arruinen el día: en lugar de preocuparte por cómo has pasado las últimas dos horas, céntrate en lo que puedes hacer ahora mismo. Esto te ayudará a seguir avanzando.

4. Busca formas de combatir eficazmente el estrés en el trabajo

Para los comerciales, la pandemia de COVID-19 ha introducido nuevos factores de estrés en el lugar de trabajo: ¿Cómo puedo coordinar a un equipo de ventas a distancia? ¿Cómo puedo vender en una crisis como esta? ¿Qué pasa si bajan mis cifras de ventas? Para gestionar con éxito este tipo de estrés, no puedes ignorarlo: debes afrontarlo de frente y resolverlo.

Este es mi sencillo remedio contra el estrés: pasar a la acción.

Si no haces nada al respecto, tus niveles de estrés se mantendrán igual y no podrás trabajar con eficacia.

¿No sabes por dónde empezar?

Aquí tienes dos formas de empezar a actuar:

  1. Habla con alguien sobre los problemas a los que te enfrentas
  2. Elabora un plan de acción inmediato

En primer lugar, habla con alguien. Aunque la COVID-19 es algo a lo que nunca nos habíamos enfrentado antes, las dificultades empresariales que conlleva no son nada nuevo. Hay quienes han sobrevivido a graves crisis económicas y recesiones, y en esos momentos se han enfrentado a los mismos problemas a los que te enfrentas ahora.

Si has seguido los consejos anteriores, es posible que hayas anotado algunos nombres de personas de tu red de contactos de las que puedes aprender. Si es así, ponte en contacto con ellas: pueden ayudarte a contextualizar la situación y a ver los problemas desde una nueva perspectiva.

En segundo lugar, elabora un plan de acción inmediato. Olvídate de tus planes para el primer y el segundo trimestre: ahora ya no sirven para nada. La situación mundial cambia día a día (o, a veces, hora a hora), por lo que no puedes hacer planes a largo plazo.

En su lugar, céntrate en lo que tienes que hacer ahora mismo. ¿Qué medidas puedes tomar ahora mismo para que tu negocio funcione sin problemas o para seguir rindiendo bien en tu trabajo? Haz clic para tuitear →

Como no puedes controlar el futuro, no pierdas el tiempo preocupándote por él. Establece tu estrategia y actúa de inmediato en lo que sí puedes controlar.

5. Practica la atención plena

Dime si esto te suena: estás en medio de una larga lista de clientes potenciales a los que tienes que llamar, pero la cabeza no te la lleva por ahí. Mientras hablas por teléfono con los clientes potenciales, te preocupas en silencio por la pandemia, sus consecuencias para tu familia, tu trabajo y si vas a cumplir o no tu cuota. De repente, te das cuenta de que han dejado de hablar y de que no has escuchado ni una palabra de lo que han dicho.

No te preocupes: probablemente ellos tampoco te hayan hecho caso.

meditación de los locos

Con tanto estrés en el mundo y en tu mente, puede parecer imposible concentrarse en el trabajo. Pero si tú no estás concentrado, tus clientes potenciales tampoco lo estarán. Ambos estaréis hablando, pero nadie estará escuchando. Eso es malo para las ventas, lo que a su vez es malo para tu cuota, lo que crea un ciclo interminable de preocupaciones y estrés.

Rompe ese círculo vicioso practicando la atención plena.

Esta es la rutina de tres pasos que sigo para reducir la ansiedad y volver a concentrarme:

  1. Relájate y recarga energías
  2. Imagina el resultado que deseas
  3. Prepárate mentalmente

En primer lugar, relájate y haz borrón y cuenta nueva. Antes de tu próxima llamada comercial, respira profundamente varias veces, relaja los músculos del cuerpo y deja a un lado cualquier cosa que te preocupara antes. Si acabas de estar al tanto de las últimas noticias, cierra conscientemente esa línea de pensamiento. No querrás llevar toda esa negatividad a tu próxima conversación.

Solo asegúrate de que haya una separación clara entre la actividad en la que acabas de estar inmerso y la siguiente, y vuelve a centrar tu mente en el momento presente.

A continuación, imagina el resultado que deseas. ¿Cómo te gustaría que se desarrollara esta llamada? ¿Cómo empezarías y cómo respondería el cliente potencial? ¿Cuál sería el mejor escenario posible para esta llamada?

Por último, prepara tu mente. En estos momentos, todo el mundo está distraído, por lo que tendrás que hacer un esfuerzo consciente para mantener la claridad y la determinación en tu próxima conversación de ventas. No dejes que su distracción te haga perder la concentración. No permitas que la situación mundial actual eche por tierra tus conversaciones.

La forma más fácil de preparar tu mente es hacerte estas tres sencillas preguntas:

  • ¿Cuál es mi objetivo?
  • ¿Cuáles son los posibles obstáculos y cómo voy a superarlos?
  • ¿Qué quiero aprender de esta llamada?

Entonces, coge el teléfono y haz que suceda. Tu claridad y tu visión te ayudarán a dirigir la conversación, en lugar de dejar que sean los acontecimientos mundiales los que la dirijan por ti. Haz clic para tuitear →

La atención plena no es solo para las llamadas de ventas: puedes utilizar esta rutina de tres pasos para ayudarte a concentrarte en casi cualquier tarea que tengas que realizar. Aunque esto no eliminará tu estrés por completo, la atención plena te ayuda a vivir el momento presente y a relajarte un poco a pesar de las circunstancias. Eso, a su vez, te ayuda a trabajar de forma más eficiente y, al completar las tareas que te has propuesto, te sentirás mejor anímicamente de cara al futuro.

Recuerda: aprender a lidiar con el estrés ahora significa que podrás seguir haciéndolo en el futuro.

Aunque controlar las emociones en una situación de gran presión resulta difícil y agotador, se trata de una lección de vida que te será de gran utilidad a largo plazo.

Esperemos que la COVID-19 pase pronto a ser solo un pequeño episodio en nuestra memoria, pero las habilidades para gestionar el estrés que adquieras durante este tiempo te prepararán para cualquier nuevo factor de estrés que surja en el futuro. Haz clic para tuitear →